miércoles, 14 de junio de 2017

La Gamificación como elemento motivador de la Cultura Compliance

GABRIEL CÉSAR JIMÉNEZ/ CN. Con la reforma de nuestro Código Penal por la LO 1/2015 de 30 de marzo, se introduce en nuestra legislación una modificación respecto a la responsabilidad penal de las personas jurídicas, hasta entonces exentas de la misma, en aplicación del principio “Societas delinquere no potest.”

Captura de pantalla de  un curso gamificacion compliance penal

Con la derogación de este principio,a las personas jurídicas se les puede imputar responsabilidad penal, si bien existen causas de exención de la misma, entre otras, la existencia de un programa de prevención o planes de cumplimiento normativo. De este modo, con la reforma del Código Penal aparece la figura del “Compliance Officer” para prevenir o reducir la comisión de delitos dentro de la empresa.

Teniendo en cuenta sus áreas de actuación y su responsabilidad para que la organización desarrolle su actividad conforme a la legislación nacional e internacional que le afecta, resulta innegable la necesidad de formar a las personas que van a desarrollar dicha función, con el objetivo de establecer las políticas y procedimientos adecuados y suficientes para garantizar que la organización incluidos sus directivos, empleados, así como sus clientes y proveedores, entre otros agentes vinculados, cumplan con el marco normativo aplicable (.normas legales, leyes y reglamentos, las políticas internas; compromisos con clientes, proveedores o terceros, códigos éticos que la empresa se haya comprometido a respetar, etc.)

La implantación de esta figura es cada vez mayor, luego dada la responsabilidad de sus funciones, resulta innegable la necesidad de profesionalizar dicha figura y ofrecer una formación adecuada para el desarrollo de su función.

Como ya ocurrió en su día con la prevención, la materia de compliance, implica por una parte adquirir conocimientos que nos permitan desarrollar la función, y a su vez, crear y transmitir una cultura del cumplimiento en todos los niveles de la organización, luego la gamificación nos va a permitir:


  • Diseñar contenidos específicos, adaptados a las personas que van a desarrollar la función de “ComplianceOfficer” en la organización.
  • Desarrollar contenidos genéricos de sensibilización y concienciación para empleados y directivos que ayuden a crear la cultura del cumplimiento.
  • De este modo, en función de las necesidades de la organización y de la función que desempeñan los destinatarios, se pueden emplear las mecánicas del juego en entornos laborales, no lúdicos para aprovechar sus ventajas y beneficios a la hora de transferir los conocimientos.

Resulta innegable que cuando la materia objeto de aprendizaje o comunicación, comprende normas de cumplimiento y políticas internas, impartirla en un entorno amigable y lúdico, facilita la asimilación de los contenidos, al tiempo que resulta más atractiva e interactiva. De este modo, la gamificación nos posibilita un aprendizaje activo y participativo que aumenta la aceptación y satisfacción de los destinatarios, a tenor de los resultados y opiniones de los alumnos que han cursado con nosotros la acción formativa “LOPD: Ley Orgánica de Protección de Datos”.

Igualmente, viendo el éxito y reconocimiento del trabajo desarrollado para Nissan Motor Ibérica, en materia de responsabilidad penal para directivos y estructura de mando, está demostrado que la aplicación de la gamificación resulta especialmente útil para acciones formativas de concienciación y sensibilización, destinadas a potenciar el compromiso con la organización y sus valores, así como para favorecer la aceptación y puesta en práctica de los conocimientos, principios o valores que se quieran transmitir.

Teniendo en cuenta, lo expuesto anteriormente es evidente que la aplicación de la gamificación a la materia que nos ocupa es posible y deseable:

Se trata de una materia de carácter legal, las personas que deban formarse agradecerán una acción formativa atractiva e interactiva frente a la mera exposición de conceptos y definiciones legales y ello favorecerá la implicación y participación de las mismas.
Se pueden diseñar contenidos personalizados y adaptados a los perfiles de los destinatarios, en función de sus responsabilidades y cargo.De este modo, se pueden plantear situaciones en las que deban tomar las decisiones que les afectan en función de su puesto y del código ético de la empresa, consiguiendo con ello  transmitir los valores éticos de la misma, así como una mayor concienciación con el cumplimiento que ayudará a la creación de una cultura compliance.

Desde nuestra humilde opinión y como siempre defendemos, el uso de la gamificación permite la transferencia y asimilación de los contenidos de forma diferente, pero complementaria a los métodos tradicionales de aprendizaje, permitiendo motivar al alumno hacia el aprendizaje. En un entorno lúdico y “amigable”, es más fácil atraer y captar su atención, más aún si en lugar de limitarse a tomar notas, le animamos a resolver cuestiones y sus consecuencias, al tiempo que obtiene sus propias conclusiones respecto al alcance de las mismas.

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