miércoles, 7 de septiembre de 2016

#Compliance : ¿Por qué incumplimos? Teoría del beneficio esperado

CN. /JC BAJO. Para que la personalidad jurídica asuma una responsabilidad penal debe haberse producido previamente el delito por parte de un miembro de ésta, es decir se necesita la concurrencia de un humano, no pudiendo eximirse o atenuar su responsabilidad la empresa, si no dispone de un sistema de control de los delitos (sistema gestión compliance) adecuado a los riesgos y necesidades de la organización.



Hasta ahora, el diseño e implantación sistemas de gestión compliance, en la mayoría de los casos, se han diseñado bajo el paradigma “como alguien puede incumplir, debemos establecer controles para impedir y/o detectar los incumplimientos”. Hemos aceptado la existencia de posibles incumplidores, pero nunca nos hemos preguntado “por qué existen”, algo básico si queremos eliminar el problema, debemos saber dónde y por qué se genera. Es decir, “por qué incumplen determinadas personas”.
Todas las normas y metodologías de implantación de sistemas de gestión compliance establecen como requisito la realización de la evaluación de riesgos compliance, debiendo valorarse la probabilidad de que produzca un delito en la organización. Por otra parte, la probabilidad de que se materialice un riesgo en la organización está relacionada con la probabilidad de que uno de sus miembros incumpla una norma. En consecuencia, deberíamos tener en cuenta en el análisis de probabilidad de la evaluación de riesgos la influencia de la probabilidad de que una persona incumpla.

Pero, qué factores influyen sobre la probabilidad de que alguien incumpla. Y, desde un punto de vista de la gestión compliance, como afectan a nuestra gestión, dado que una vez conocidos estos, sabremos mejor como actuar sobre ellos de forma eficiente.
Lo primero que debemos tener en cuenta es que ante una misma situación diferentes personas actúan de diferentes maneras. Por ejemplo, ante la caja de un restaurante, muchas personas nunca cogerían dinero y otras sí. Por lo que, salvo casos que puedan reflejar algún tipo de patología, podemos plantearnos como hipótesis que el incumplimiento depende de varios factores motivacionales que se generan en el entorno y otros con la persona.

En psicología y filosofía, motivación son los estímulos que mueven a la persona a realizar determinadas acciones y persistir en ellas para su culminación. Este término está relacionado con el de voluntad y el del interés.

Motivación, en pocas palabras, es la voluntad para hacer un esfuerzo condicionado por la capacidad del esfuerzo para satisfacer alguna necesidad personal, es decir, se espera un beneficio.
Existen muchos factores que pueden motivar positiva o negativamente a una persona a incumplir, pero entre todas ellas existen tres factores básicos que consideramos básicos: el beneficio esperado, la probabilidad de detección y las consecuencias.

BENEFICIO ESPERADO

El incumplimiento compliance es un incumplimiento reflexivo, es decir, el incumplidor es consciente que va a incumplir una norma (por ejemplo, elaborar facturas falsas), no incluyendo los errores (por ejemplo, un error en la declaración del IRPF).

En consecuencia, el incumplidor siempre estará esperando un beneficio del incumplimiento, que pueden ser: cuantificables económicamente (pagos económicos), fácilmente cuantificables económicamente (el regalo de un viaje) y no cuantificables (el prestigio, conseguir un ascenso, etc.).
Es importante no confundir el concepto de beneficio esperado por un posible incumplidor como un valoruniversal, para una persona que cobra un salario de 1.000 euros, percibir un regalo por importe de 100 euros, puede ser mucho más beneficio que para una persona que tenga un salario de 3.000 euros.

Igualmente, para una misma persona no podemos definir un índice de beneficio esperado fijo que influya en su probabilidad de incumplimiento, pues diferentes situaciones pueden dar a probabilidades de incumplimiento diferentes, por ejemplo, un padre no se plantea robar, pero si la vida de su hijo depende de comprar una medicina y no tiene dinero, probablemente se lo plantee.
Es importante este concepto pues el incumplimiento en muchos casos es un incumplimiento sobrevenido ante una situación específica incontrolable (el trabajador que tiene un hijo enfermo, que se le ha estropeado el coche, la enfermedad de un familiar, etc.) La motivación positiva se refiere al proceso por el cual un individuo inicia o mantiene adherido una conducta (el incumplimiento) gracias a la obtención de una recompensa positiva, sea extrínseca o intrínseca, por ello, aunque no podemos establecer un valor matemático para este factor, si podemos establecer que “el beneficio esperado es un factor motivador positivo para el incumplimiento, pero su valoración es relativa para cada posible incumplidor”.

PROBABILIDAD DE DETECCIÓN

La siguiente cuestión que se plantea el incumplidor es ¿qué probabilidad hay de que me pillen si incumplo?

Cuando somos bebes, nos tapamos la cara muchas veces porque creemos que, si no vemos a los demás, estos no nos ven a nosotros. Está claro que, desde niños, la probabilidad de que nos “pillen” ha sido un factor básico en la motivación para los incumplimientos, por ello, vemos claramente la relación entre la probabilidad de que nos pillen y la probabilidad de que incumplamos, siendo una creciente y otra decreciente y viceversa. Es decir, “los controles son un factor clave en la probabilidad de incumplimiento”.

Es importante destacar que la probabilidad que el incumplidor valora no es la probabilidad real de que se le detecte su incumplimiento, sino la que el valora, por ellos los controles que no son conocidos no son valorados por parte del incumplidor, salvo que los casos ya producidos de incumplimiento hayan sido tantos que, el incumplidor, pueda hacer una estimación.

CONSECUENCIAS

Por último, el incumplidor se hace la pregunta “y, si me pillan ¿qué consecuencias puede tener para mí?

El incumplidor analiza las consecuencias que él considera sufriría si es detectado su incumplimiento y las compara con el beneficio esperado de tal forma que valora el beneficio final que podría conseguir en el peor de los casos (le pillen), es decir, aplica la fórmula:

Bf=(BE-C)


Las consecuencias, al igual que los beneficios esperados, pueden ser cuantificables o no y pueden valorarse extrínseca (sanción, despido, perdida reconocimiento social, etc.) e intrínsecamente (culpabilidad, remordimiento, etc.)

Por ello, “las consecuencias son un elemento motivador positivo cuando son inferiores al beneficio esperado y un elemento motivador negativo en el caso contrario”.

Como hemos indicado, podríamos analizar muchos otros factores, pero los tres anteriores nos permite aproximarnos a un análisis suficiente, en este momento.
En el próximo artículo analizaremos la relación entre sí.

Busca Compliance

NOTICIAS